(Cba Noticias) Bajo el lema que titula esta nota, un colectivo de personas viene gestando en Córdoba la lucha por la igualdad de derechos civiles para quienes expresan la diversidad sexual como principio de identidad. Flor Zacco, Manuela Heredia y Max García integran este espacio, tramado por la horizontalidad como única posibilidad de trabajo. Compartimos la charla.
- Cuenten cómo surge todo esto. La idea es que le demos visibilidad.
Flor: El encuentro surgió en octubre del año pasado a través de un grupo de Facebook. Hay grupos de tantas cosas. Armé un grupo en Córdoba LGTB (sigla que agrupa a Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales). Empezamos a invitar gente con un compañero que conocí el año pasado y empezamos a invitar gente. La gente invitó más gente. Surgieron temas de discusión. Uno era la posibilidad de hacer la marcha este año. Después surgió la idea de conocernos, claro, más allá de internet. Y conseguimos un lugar, nos reunimos en un bar. Éramos 40, 50 personas.
- ¿Todas de Córdoba?
Flor: La gran mayoría. Ese día contamos cómo había surgido este encuentro. Porque era eso, un “encuentro”. No había al principio ningún lineamiento previo. Nos dijimos: “Nos juntemos y veamos qué tenemos ganas de hacer o qué pensamos que se puede articular por la diversidad en Córdoba”. Unas de las primeras consignas fue visibilizar a los desaparecidos y desaparecidas de la diversidad que estaban excluidos puntualmente del informe “Nunca Más” por presión del ala derecha de la CONADEP, vinculada a la iglesia católica. Ésta es nuestra primera actividad como espacio. Nos abocamos a discutir qué queríamos decir y cómo íbamos a participar en la marcha del 24 de marzo, primero, y en la del 1 de mayo, después. Tratamos de mostrar los derechos civiles, sindicales y laborales de los que muchas personas no pueden gozar en función del no reconocimiento, por parte del Estado, de su identidad o de su relación afectiva. Apoyamos en esa marcha a los trabajadores de CIVE que estaban en conflicto.
- ¿Se acercaron familiares de desaparecidos?
- Flor: Sí, fue muy interesante. Con uno de los compañeros del Encuentro, que tiene una página de televisión digital, decidimos hacer un corto como parte de las actividades en torno al 24 de marzo. Conocimos a un señor que había estado 17 veces detenido en la D2 por ser homosexual o porque las personas que lo veían pensaban que era homosexual. Muchas de las personas que habían estado detenidas con él desaparecieron también por estas cuestiones. En Buenos Aires se llevaron a cabo operativos que tenían una clara intencionalidad de perseguir sistemáticamente a las personas sexualmente diversas, para tapar una fiesta que se había hecho con altos mandos de las Fuerzas Armadas en las que hubo fotos con taxi boys o prostitutos. Para que no salieran esas fotos, se mató a todos los taxi boys y se mataron, como decía este compañero, a “maricas visibles”, personas que evidenciaban su homosexualidad, pero el objetivo era cubrirse de la fiesta.
- Fue una forma de persecución que de algún modo quedó a la sombra de las persecuciones vinculadas a la militancia política.
Max: Es que eran sectores de militancia menos convencionales, como por ejemplo el FLH (Frente de Liberación Homosexual).
Flor: Sin olvidar “las brigadas de moralidad”, que iban a lugares de concentración de lo que podemos denominar gente de orientación sexual diversa, a golpearlos. Estas brigadas para-policiales estaban conformadas por gente de las Fuerzas Armadas y de la policía.
Max: Carlos Jauregui, uno de los primeros militantes de la homosexualidad, presidente de la CHA (Comunidad Homosexual Argentina), contó en un libro que había conocido a un rabino integrante de la CONADEP, quien le había informado que habían llegado por lo menos 400 pedidos de investigación por desapariciones de personas sexualmente diversas. Estos pedidos no fueron debidamente considerados por la presión que ejerció el ala derecha de la CONADEP. Recién cuando el rabino murió pudo decir su nombre y su testimonio. En el NUNCA MÁS, como en muchos informes, hay porcentajes. Tal cantidad de estudiantes, tal porcentaje de artistas, pero no se habla de homosexuales. Para nosotros, hay una cuestión de justicia histórica que debemos promover, dándole visibilidad desde el corto, cuyo nombre es, justamente, “Cuatrocientos”.
- Había una concepción de país en esa persecución. Ser un diverso sexual era una de las peores disidencias para las valores militares.
Flor: Claro, justamente no podías disputar el poder a ese orden monolítico incuestionable.
- Era peor que ser marxista. Era la clandestinidad de la clandestinidad.
Flor: Algunas agrupaciones militantes les prestaban un lugar para reunirse a los de FLH, pero no lo decían.
Max: Fueron y son desparecidos doblemente. Primero, por haber sido secuestrados y asesinados y después por desaparecerlos de la historia.
- ¿Cómo se alimenta el Encuentro?
Max: En el encuentro milita gente que no milita en otras organizaciones y otros que estamos en organizaciones políticas, gremiales, estudiantiles. En el caso de la organización en que yo milito, nos descubrimos en la marcha del 24. Luego, el 5 de mayo, en la marcha contra la trata de personas. Ahí se anunció una actividad para el 17 de mayo a la que asistimos. A partir de ahí nos incorporamos.
- ¿Qué pasó el 17 de mayo?
Flor: Nos juntamos en el Buen Pastor. El 17 de mayo de 1990 fue el día en que la OMS (Organización Mundial de la Salud) sacó de la lista de enfermedades a la homosexualidad. Fue un día de festejo para muchas organizaciones. Pero para nosotros fue más un día de denuncia. Elegimos al Buen Pastor porque fue ahí donde un tiempo atrás echaron a dos chicos que se estaban besando. El día de la manifestación estaba lleno de policías y lo único que estábamos haciendo era leer un documento y chapar. El domingo posterior al 24 nos juntamos en la intendencia, un punto de encuentro de la diversidad. También se llenó de policías que pasaban todo el tiempo con los patrulleros y nos fueron a preguntar que decían los carteles.
- ¿Y la gente que pasaba por ahí?
Flor: Un señor no estuvo de acuerdo porque pensaba que nosotros discriminábamos a la iglesia católica. Pero en general, la respuesta de la gente fue muy positiva. Cuando leíamos el documento y contábamos cómo fue lo del 17 de mayo del 90, porque también fue bastante particular como se consiguió que se dijera que no era una enfermedad, y el balance que hacíamos hasta hoy y la caracterización de los procesos políticos que hacíamos hasta hoy, la gente aplaudía y mucha gente se sumó a la chapada.
Max: Se hicieron varias radios abiertas en las que hubo buena recepción sobre todo en la que se hizo en la zona del paseo de la artes. En agosto, en esa zona, tuvimos la desagradable experiencia de que golpeasen a compañeros que estaban pintando unas paredes del paseo de las artes en contra del golpe de estado en Honduras. Un comerciante violento, fascista y claramente intolerante, no quería que pintasen frente a su local, porque “desvalorizaba el edificio y perjudicaba al turismo”. Fue y golpeó a los compañeros y compañeras que habían pintado “Ni golpe de estado ni golpe a las travestis” para denunciar la violencia policial en Córdoba y las detenciones arbitrarias abaladas por el código de faltas. En 2003 se asesinó a una travesti en una comisaría. Ahora, en Honduras, están persiguiendo a la diversidad organizada. Desapareció un hombre de una organización que se llama Arco Iris y también han aparecido 3 travestis muertas de un tiro en la cabeza en noches de estado de sitio donde no hay nadie en la calle excepto la policía.
La experiencia de Río Cuarto
Bajo la intendencia de Jure, había surgido una ordenanza que admitía la unión civil entre personas del mismo sexo. Por presiones de todo tipo, sobre todo religiosas, la ordenanza fue vetada.
- ¿Qué dice esa ordenanza?
Max: Es bastante simbólica pero desde la óptica de algunos eso sirve
como paso y avance hacia los objetivos mayores como la total igualdad de derechos.
Flor: Creaba un registro de uniones civiles e igualaba la unión que surgiera de ese registro a la unidad familiar concebida por el municipio. Extendía los derechos a las personas que se unieran en ese registro y al asimilarlos a la unidad familiar, la municipalidad los iba a considerar de igual manera respecto de algunos derechos como compartir pensión, plan de vivienda, etc. Después de la aprobación unánime del concejo, la iglesia católica y evangélica de Río Cuarto manifestó su desacuerdo en el diario y pidieron una reunión con el intendente. Después de esa reunión, el intendente vetó 8 de los 11 artículos de la ordenanza.
Max: Más allá de que creemos que la unión civil no es suficiente, este paso tiene que partir de una ley nacional porque tiene que ver con el código civil.
- ¿Cómo es la relación en Córdoba con quienes hoy ocupan cargos públicos?
Max: Hay una manipulación de nuestras causas. Pero hay un proyecto concreto que se está tratando de impulsar respecto al derecho a la identidad de género. En el caso de Río Cuarto, tomamos contacto con un concejal de la Coalición Cívica. Se comprometió a apoyar el proyecto, y una vez que fue vetado, a repudiar ese veto. Una diputada de la provincia de Buenos Aires presentó un proyecto de derecho a la identidad de género y derogación del código de faltas.
Flor: Hemos tenido un acercamiento y una reunión con el diputado Roberto Birri, del Partido Socialista. Trabajamos algunas de las iniciativas que ha presentado sobre la derogación del artículo sobre el código de faltas que penaliza la prostitución escandalosa, sobre el aborto no punible y la unión civil en la provincia, después de lo que sucedió en Río IV. Por otro lado, hicimos en Córdoba un relevo previo a las elecciones legislativas, de las posiciones respecto de las uniones civiles y el aborto. Difundimos la información que recabamos por grupos de mails y Face Book y las sumamos a la campaña que está haciendo la Federación Argentina LGTB. Según los testimonios, hubo mucho apoyo. Liliana Olivero adhirió formalmente. Birri también está trabajando con la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina. Con Birri tuvimos diferencias respecto de su proyecto, pero hubo espacio para el debate. Al principio, no habíamos hecho hincapié en la vía legal desde el encuentro porque nos planteamos otros objetivos, más vinculados a la visibilización en el espacio público y de relación con otros colectivos. Pero luego de Río Cuarto empezamos a trabajar más desde lo legal. Hay un equipo de trabajo de Identidad de Género que está abocado a un proyecto de ley sobre los transexuales. Porque más allá de la mayor o menor aceptación que las personas transexuales puedan tener, si no tienen un documento acorde a su identidad, no pueden trabajar.
- ¿Con qué otras Organizaciones de Córdoba están trabajando?
Flor: Con ATA (Asociación de Travestis, Transexuales y Transgénero Argentinas) estuvimos compartiendo panel en dos ocasiones; con el movimiento estudiantil La Bisagra, que nos invitó a un foro sobre salud mental y género para discutir estrategia de emancipación para la diversidad. Con Amar hemos tenido muy buen trato, nos han prestado muchas veces los lugares para nuestros talleres de lineamientos políticos. Y ahora estamos articulando con la comisión Córdoba por Honduras. Nos hemos reunido también con activistas independientes, con integrantes de la red Nosotras en el mundo y con la agrupación Las histeriqas, las Mufas y las Otras, grupo de feministas anticapitalistas que integran el movimiento Mujeres de Córdoba, para discutir específicamente la marcha del orgullo y la diversidad que haremos el 14 de noviembre. También hay gente del MST, PTS, del SI, de JxI, de Cóncavos y Convexos, y de la Coalición Cívica.
- ¿Cómo se ordena el trabajo dentro del Encuentro por la Diversidad?
Max: Hay distintas áreas, todas trabajando desde la horizontalidad en sus propios desarrollos: el área cultural, el de articulación, salud y educación, antirrepresión, comunicación, aborto, identidad de género, derechos civiles.
- ¿Qué actividades se vienen?
Flor: El 16 de octubre participamos en las 24 horas de arte que hace el Centro de Estudiantes de la Escuela de Filosofía y Humanidades, con una actividad en el Hospital Neuropsiquiátrico.
- ¿Qué va a pasar el 14 de noviembre?
Flor: La idea es que sea una fiesta combativa, una fiesta con memoria de todo lo que no podemos festejar todavía. Por ahora, la idea es un picnic con concentración en Plaza Austria.
Max: Y una marcha por la General Paz. La idea es terminar con un festival donde haya grupos musicales, bandas, colectivos artísticos, murgas. Esperamos también poder coordinar con otras organizaciones que les interesa participar, que les interese conseguir mayor cantidad de derechos e igualdades. Hay gente de Villa María, Río Cuarto y Capital Federal que van a participar.
- ¿Por último, cómo pueden sumarse al Encuentro aquellas personas que lo deseen?
Max: Hay un blog: cbadiversa.blogspot.com. Y una dirección de mail: cbadiversa@gmail.com.
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